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Apagallamas: cómo funcionan y cuándo son obligatorios

Guía técnica sobre apagallamas: principio de funcionamiento, tipos según norma EN ISO 16852 y casos de uso obligatorio en industria química, petroquímica y biogás.

Apagallamas: cómo funcionan y cuándo son obligatorios

Los apagallamas son dispositivos pasivos de seguridad cuya misión es impedir que una llama o detonación que se propaga por una tubería alcance un depósito, un proceso o una atmósfera potencialmente explosiva. En aplicaciones donde se manejan vapores inflamables o gases combustibles, su elección y dimensionado correctos son tan críticos como los de cualquier válvula de seguridad.

Principio de funcionamiento

Un apagallamas extingue la llama disipando su calor a través de una matriz de canales estrechos —habitualmente un elemento de cinta corrugada de acero inoxidable— cuyo diámetro hidráulico es inferior al MESG (Maximum Experimental Safe Gap) del gas. Cuando la llama atraviesa estos canales, pierde energía por conducción y radiación más rápido de lo que la combustión puede sostenerla. El resultado: la llama se apaga antes de pasar al otro lado.

Apagallamas industrial montado en tubería de planta química

Tipos según la norma EN ISO 16852

La norma europea armonizada EN ISO 16852 clasifica los apagallamas en función del tipo de combustión que deben detener y de su posición en el sistema:

  • Deflagración en línea (in-line deflagration): protegen frente a frentes de llama subsónicos. Se instalan a una distancia limitada de la fuente de ignición.
  • Detonación estable y no estable: capaces de detener frentes de llama supersónicos. Imprescindibles en líneas largas donde la deflagración puede transitar a detonación.
  • End-of-line (fin de tubería): protegen venteos atmosféricos donde una fuente externa (rayo, chispa) podría inflamar la mezcla.
  • Apagallamas para combustión estabilizada (endurance burning): soportan una llama estable en su superficie durante un tiempo definido sin fallar.

¿Cuándo es obligatorio instalar uno?

En el marco europeo, la directiva ATEX 2014/34/UE exige medidas de protección contra propagación de llamas en cualquier equipo destinado a zonas con atmósferas explosivas. En la práctica, un apagallamas es obligatorio en:

  • Venteos de tanques atmosféricos que almacenan líquidos inflamables (clase I y II) conectados a atmósfera.
  • Líneas de recuperación de vapores en cargaderos y descargaderos.
  • Antorchas (flares) y sistemas de recogida de gases ácidos en refinería.
  • Sopladores y gasómetros en plantas de biogás y vertederos.
  • Líneas de venteo de digestores anaerobios y depósitos de almacenamiento de biometano.

Errores frecuentes en la selección

La causa más habitual de fallo no es un defecto del equipo, sino una selección inadecuada. Antes de especificar un apagallamas conviene verificar:

  • El grupo de explosión del gas (IIA, IIB1, IIB2, IIB3, IIC) y su MESG real, no el del grupo estándar.
  • La temperatura de operación y el punto de inflamación del producto.
  • La pérdida de carga admisible: un apagallamas mal dimensionado puede impedir el venteo en una sobrepresión.
  • La accesibilidad para inspección periódica del elemento cortafuegos —obligatoria según ATEX—.
Un apagallamas correctamente seleccionado y mantenido convierte un incidente de ignición externa en un evento sin consecuencias para el proceso.

Conclusión

El apagallamas es una de las pocas barreras pasivas que protegen simultáneamente al personal, al entorno y al activo productivo. Su coste es marginal frente al riesgo que mitiga, pero exige rigor técnico desde la selección hasta la inspección. En Tecnovent contamos con apagallamas certificados según EN ISO 16852 y ATEX, dimensionados específicamente para cada aplicación.